Guía para una comunicación accesible a mujeres Sordas

Decenas de mujeres Sordas de diversos territorios de la Argentina participaron en la generación de una guía de recomendaciones para adecuar los servicios de atención ofrecidos a través de dispositivos tecnológicos y presenciales para que sean accesibles.

“Necesité varias veces comunicarme para pedir ayuda, pero no me animaba -explica L.R., una mujer Sorda de 43 años que es mamá de dos hijos- La primera vez le pedí a alguien de mi trabajo que llamara a la línea de atención telefónica. No pude comunicarme yo misma, no me sentía cómoda teniendo que confiar en personas desconocidas”. 

Saber que hay lugares públicos a donde recurrir y cuáles son sus vías de contacto en casos de urgencia es condición necesaria para acudir a ellos. Sin embargo, muchos de estos servicios son difundidos como “líneas telefónicas”, incluso son más conocidos por los números que por sus nombres, por ejemplo, “el 911” para Emergencias.

La legislación argentina reconoce que las mujeres y las niñas con discapacidad suelen estar expuestas a un riesgo mayor, dentro y fuera del hogar, a sufrir violencia, lesiones o abuso. 

En la actualidad, tanto las vías de comunicación como los dispositivos de orientación necesitan adecuarse con el fin de ser accesibles para las mujeres de la comunidad Sorda. Los sistemas de emergencia que funcionan a través de servicios telefónicos deben ser diseñados desde un paradigma inclusivo que contemple a las mujeres Sordas, quienes no hablan, leen o escriben español con experticia, porque su lengua natural de comunicación es otra: la Lengua de Señas Argentina (LSA).

caratula guia mujeres sordas - mujeres urbanas

 

Esta guía es una producción de Sordas Sin Violencia, un programa para asistir y acompañar a mujeres Sordas en situaciones de violencia basada en género, desarrollada en el marco de la Iniciativa Spotlight. Y cuenta con la realización de Mujeres Urbanas, una productora de comunicación con perspectiva de géneros y derechos.

La Iniciativa Spotlight es una alianza global de la Unión Europea y las Naciones Unidas que busca eliminar la violencia contra mujeres y niñas en todo el mundo. En Argentina el foco está puesto en la erradicación de los femicidios. Se trata de un programa que, además, cuenta con la activa participación de la sociedad civil, sindicatos, sector privado y academia.

El objetivo de la guía 

La guía pretende visibilizar las barreras a las que se enfrentan las mujeres Sordas al atravesar la ruta crítica para salir de la violencia de género. Ponerlas de manifiesto es el primer paso para removerlas. 

El segundo paso es implementar acciones concretas. En ese sentido, se realizarán recomendaciones para adecuar los procesos de asistencia que no son accesibles y lograr que brinden información totalmente asequible con un enfoque interseccional constituido por las perspectivas de géneros, derechos y discapacidad.

La principal cualidad del equipo de atención, acompañamiento y acceso a la información para mujeres Sordas víctimas de violencias, es estar conformado por tres perfiles: profesional con formación en violencia de género, mediadora Sorda e intérprete de Lengua de Señas - Español.

La principal cualidad del equipo de atención,
acompañamiento y acceso a la información
para mujeres Sordas víctimas de violencias, es
estar conformado por tres perfiles:
profesional con formación en violencia de
género, mediadora Sorda e intérprete de
Lengua de Señas – Español.

Las mujeres Sordas (con mayúscula)

Ser “Sorda” es una identidad cultural. Utilizar la lengua de señas implica pertenecer a una cultura que aprehende a través de una modalidad visual, que se construye en ese modo propio de percibir y representar el mundo. 

El uso de la mayúscula en la palabra “Sordo/a” es para distinguir a aquellas personas que utilizan la lengua de señas y se reconocen como parte de la comunidad lingüística Sorda. Mientras que el término “sordo/a”,con minúscula, refiere a las personas con disminución auditiva, objeto de la medicina y de la rehabilitación audiológica.

Por eso referirse a estas personas como “Sordas” es más apropiado que decir “no oyentes”, “personas con discapacidad auditiva” o «hipoacúsicas», ya que estas designaciones se enfocan en la falta de audición y fueron difundidas por la mirada médica hegemónica. Decir «sordomudas» es peyorativo e incorrecto, las personas Sordas no presentan daños en las cuerdas vocales ni son mudas: se expresan en lengua de señas.

Visibilizar la violencia de género también en la comunidad Sorda 

Los históricos movimientos de mujeres en el país crecieron y se volvieron masivos durante la última década logrando manifestaciones multitudinarias en las calles contra la violencia machista y la instalación de las principales demandas en la agenda pública y mediática.

Los grandes medios de comunicación comenzaron a utilizar la palabra «femicidio» en lugar de «crimen pasional» para nombrar los asesinatos de mujeres por el solo hecho de ser mujeres, tratar la necesidad de la aplicación de una educación sexual integral en las escuelas y poner sobre la mesa la discusión acerca de la legalización del aborto. Así los problemas que se vivencian en el ámbito de la intimidad empezaron a verse en su dimensión social, lo que genera una desnaturalización del sexismo y otras agresiones por motivos de géneros. 

Esta información que sensibiliza sobre la violencia hacia las mujeres, y permite identificarla, circula en español, que no es la lengua de la comunidad Sorda. Los diarios, las páginas web, la televisión  y la radio no son accesibles para las personas Sordas. Lo que provoca que dentro del colectivo Sordo no se difundan los derechos de las mujeres. La escasa apropiación de la temática genera la naturalización de las situaciones de maltrato que atraviesan las mujeres. 

El trabajo de Sordas sin Violencia

A partir de los hallazgos del trabajo de Sordas sin Violencia en el funcionamiento de servicios plenamente accesibles se produce este material de consulta que contiene recursos para adecuar los servicios de comunicación relacionados a las mujeres Sordas. Dentro de este proceso, cuando pensamos en violencia basada en género, merece especial atención la primera llamada o pedido de información ya que su accesibilidad es un factor decisivo que le abre o le cierra una puerta a la mujer que solicita ayuda. Aquí se busca compartir los aciertos para sensibilizar y formar sobre Cultura Sorda a la sociedad en general y a las personas que se desempeñan en funciones públicas en particular.

Garantizar una comunicación efectiva es una responsabilidad pública. Las personas Sordas que se acercan a un servicio de asistencia se encuentran en una situación crítica y de riesgo. Por lo tanto, no puede recaer en esas mujeres la obligación de hacerse entender. Es fundamental generar mecanismos e instrumentos que contemplen su lengua y ofrezcan un trato adecuado.

Este artículo fue redactado a partir del contenido de la Guía para una comunicación accesible a mujeres Sordas.