#NosotrasParamos: cómo nace la huelga internacional del #8M

Llegaba el 8 de marzo y sucedía algo similar al día de San Valentín: varones por la calle con  flores y chocolates que pronto estarían en manos de las mujeres agasajadas en “su día”, lejos estaba la idea de pensar la jornada en los mismos términos que el 1° de Mayo, Día del Trabajador. Sin embargo, este año el Día de la Mujer vuelve a llamarse por su nombre “Día de la Mujer Trabajadora”. ¿Se reconoce y se paga el trabajo de las amas de casa?, ¿hay igual cantidad de mujeres que de varones en los puestos directivos?, ¿a las mujeres les dejaron de preguntar en las entrevistas de trabajo “cómo vas a hacer con tu familia?, ¿las mujeres tienen el mismo salario que los varones por el mismo trabajo? … El 8 de marzo de 2017, las mujeres paran.

Argentinas, alemanas, australianas, belgas, bolivianas, brasileñas, chilenas, coreanas, checas, costarricense, ecuatorianas, españolas, inglesas,francesas, guatemaltecas, hondureñas, islandesas, irlandesas, israelíes, italianas, mexicanas, nicaragüenses, peruanas, polacas, portuguesas, dominicanas, rusas, salvadoreñas, escocesas, suecas, togolesas, turcas, uruguayas y estadounidenses se suman a la huelga del #8M.

Mujeres de armas tomar

“La solidaridad es nuestra arma” es la frase que une a las mujeres del mundo. María de los Ángeles Roberto, organizadora del Paro en Argentina, explica a Mujeres Urbanas por qué se eligió esta frase y qué significa:

“Nos dimos cuenta de que la palabra clave era ‘solidaridad’ porque comprobamos el poder de las mujeres, desde las grandes ciudades hasta los pueblos más pequeños y las etnias más olvidadas. Te hago una cronología rápida, el 26 de febrero de 2016 se dictó sentencia en la causa de las mujeres de Guatemala de Sepur Zarco, de la etnia q’eqchi. Ellas son un caso paradigmático a nivel mundial porque, por primera vez en la historia, un tribunal del mismo país condena al Estado por violencia sexual estatal hacia mujeres. El 3 de marzo de 2016 mataron a Berta Cáceres, lideresa de la etnia lenca en Honduras, sin embargo, las mujeres hondureñas no se quedaron inmóviles y siguieron confrontando al poder para evitar que se construya la represa que afectaría a toda la etnia lenca; el 13 de agosto las mujeres de Perú organizaron un ruidazo contra los feminicidios; el 10 de octubre marcharon las mujeres de Nicaragua a favor del aborto; el 3 de octubre las mujeres de Polonia pararon el país para reclamar por el aborto; a los pocos días hicieron huelga las mujeres en Corea; el paro del 19 de octubre en Argentina por el feminicidio de Lucía Pérez, se replicó en la mayoría de los países de América Latina. En Uruguay, el 25 de noviembre se realizó una alerta multitudinaria que fue muy impactante. El 21 de enero de 2017, la Marcha de las Mujeres contra Trump, convocó a miles de mujeres alrededor del mundo.

Con respecto a la palabra ‘arma’, somos militantes de los derechos de las mujeres y la solidaridad es el arma con la que nos defendemos del sistema patriarcal opresor. Decidimos iniciar las muestras de nuestra unión y fortalecimiento el 25 de noviembre, día Internacional de la Eliminación de las Violencias contra las Mujeres. A partir de allí, nos sentimos más conectadas que nunca y nos movemos solidariamente hacia el Paro Internacional de Mujeres del 8 de marzo.”

Ellas se crían y ellas se amontonan: el origen del Paro de Mujeres

La idea del paro de mujeres surgió en Polonia el 3 de octubre de 2016, cuando protestaron contra el proyecto de ley que intenta introducir la penalización del aborto, incluso del aborto espontáneo o del realizado como consecuencia de violación. Así, las polacas el retomaron el ejemplo de las islandesas -quienes hicieron la primera huelga de mujeres en 1975-.

El mismo mes en Argentina, de manera auto convocada, se organizó el paro de una hora y movilizaciones masivas en respuesta a una semana en la que sucedieron 7  femicidios y luego de la represión en la marcha del Encuentro Nacional de Mujeres. Las protestas se replicaron en varias naciones de América Latina.

Las polacas se contactaron con los movimientos de mujeres en el resto de los países, conscientes de que “sin una consolidación mundial no vamos a conseguir lo que nos proponemos. Lo mejor que podemos hacer es salir en solidaridad con otras mujeres, porque todas estamos viviendo lo mismo: una fuerte consolidación machista en el momento de una crisis mundial. Cada país tiene sus razones, porque el machismo tiene varias facetas. ”, sostienen en el sitio oficial de Paro Internacional de Mujeres.

La historia de cómo surgió la idea de la huelga de mujeres hace referencia al paro de las mujeres islandesas en 1975, ¿por qué tras tantos años, ahora resulta necesario retomar esa lucha? “Si bien la historia de los paros de mujeres comienza con las islandesas (1975) y sigue con las polacas y las argentinas (2016), la lucha de las mujeres no estuvo suspendida durante todos esos años, al contrario. Las organizaciones de mujeres se fortalecieron en todo el mundo a pesar de las prácticas opresivas de los diferentes gobiernos. Para darte un dato sobre nuestro país, en Argentina hace 31 años que se realiza el Encuentro Nacional de Mujeres. Cada uno de los países que se está uniendo al Paro Internacional de Mujeres tiene una historia relevante en ese sentido. Esto es lo que permite que las mujeres se pongan ahora al frente de las reivindicaciones. Las huelgas formaron parte de la historia de cada uno de los países pero siempre estuvieron al frente de ellas los sindicatos, dirigidos por varones con prácticas de violencia machista. Ahora estamos nosotras exigiéndoles a ellos que convoquen y adhieran a nuestro paro, en cada uno de los países”, señala María de los Ángeles.

María de los Ángeles es profesora en Letras, teóloga feminista y pertenece a la organización Madres Víctimas de Trata. Ella, al igual que los cientos de mujeres que colaboran en los 35 países con los preparativos para el Paro Internacional de Mujeres, trabaja ad honorem. “No somos una compañía, no recibimos dinero de ningún organismo, ponemos de nuestro tiempo en la organización del Paro Internacional de Mujeres. Desde el principio decidimos colaborar en equipos. Nos hemos organizado en Europa, América y Asia. Ya estamos en contacto, también, con dos países de África. Todos los gastos los enfrentamos entre nosotras, desde el hosting del sitio web hasta las llamadas internacionales”, detalla.

Antes luchaban por el voto…. : ¿Por qué una huelga ahora?

Durante los últimos años se puso la mirada en la violencia contra las mujeres y los feminicidios (se empezaron a llamar así en lugar de “crímenes pasionales”), se instalaron líneas de ayuda y desde el Consejo Nacional de Mujeres se pone en marcha el Plan Nacional de Acción; en este contexto surgen las movilizaciones más fuertes de mujeres: ¿esto es una contradicción?

“El hecho de que haya una mayor difusión hizo a muchas mujeres tomar conciencia de que es una problemática social y no individual y por eso decidieron salir a la calle. Además, hay casos que ni siquiera se visibilizan pero que son también producto de la violencia machista.

En la Asamblea de ayer, en CABA, una de las oradoras fue una mujer que es madre de un chico abusado sexualmente. Pidió que una de las consignas para llevar a reclamo fuera la del abuso sexual infantil, una de cada cinco niñas y uno cada trece niños ha sido víctima de abuso sexual infantil. Si estas cuestiones se mantienen ocultas e invisibilizadas, no se puede prevenir ni ayudar a las víctimas.

Por otra parte, el hecho de que haya ley de protección integral a las mujeres, no significa que esa ley se cumpla en todos los casos. En el interior del país es mucho más difícil hacer el acompañamiento a una mujer víctima de violencia porque no todas las provincias tienen Oficina de Violencia Doméstica y la policía y los agentes estatales re-victimizan a la mujer que denuncia, a tal punto, que la mujer desiste de hacerlo. En otros países de América Latina la situación es aún peor porque no tienen sancionada una ley con la figura del feminicidio. En Alemania, en diciembre de 2016, en una misma semana, dos mujeres fueron rociadas con combustible y prendidas fuego por sus exparejas. En este sentido, tenemos muchos datos e historias de mujeres recolectadas desde cada uno de los países que integra el Paro Internacional de Mujeres”.

Vivirlo o mirarlo por TV, dilema que anestesia

Aquellas mujeres que nunca se sumaron a marchas masivas ni hicieron paro ¿Por qué se tienen que sumar al 8M?

“Las mujeres nos sentimos ahora más conectados que nunca. No es necesario pertenecer a ninguna organización ni asistir a todas las asambleas para formar parte del 8M.

Nos escribieron unas mujeres de Uruguay, por ejemplo, nos contaron que en una casa son 5 mujeres y nos preguntaron cómo adherir. Les sugerimos aprovechar el espacio en nuestra página para comenzar a reunir más mujeres, allí todas pueden publicar lugar y fecha de reunión. Les contamos que la mayoría de las asambleas está tratando estos temas: ¿por qué paramos? (cada región tiene motivos diferentes) ¿cómo paramos? (un paro activo, paro simbólico, paro de tareas domésticas) ¿cuánto tiempo? (una hora, todo el día). Los lineamientos no son rígidos. Lo importante es empezar. Nosotras las ayudamos con el envío de modelos para los gráficos y los volantes. También les ofrecemos los contactos de las mujeres que ya están coordinando en distintas partes del mundo.

Es fundamental visibilizar la labor que las mujeres hacen en las casas, porque así demostramos que el sistema en gran parte necesita de que las mujeres sean confinadas al ámbito doméstico y excluidas de lo público y político y de participar de las actividades donde circula el capital, que es donde se concentra gran parte del poder, en tanto que el poder tiene un carácter económico. Entonces las mujeres también paramos para que las tareas del hogar no sean consideradas un trabajo exclusivo de las mujeres sino que son actividades compartidas por todos los integrantes de la familia para que nosotras podamos integrarnos en otros espacios y rompamos con los roles de género impuestos”, aclara la organizadora del Paro Internacional de Mujeres.