Las mujeres tenemos muchas cosas para decir, ¿se escuchan nuestras voces en el podcasting?

Por Florencia Flores Iborra 

Periodista | Tristana Producciones

Nota publicada originalmente en Podcaster@s, una comunidad de productores y amantes de podcast en español.

A partir de la campaña #MeToo en Podcaster@s nos preguntamos: ¿Existen comportamientos machistas en el medio radiofónico? ¿Cuál es la representación de las mujeres en la industria del podcast? Para poder analizar en profundidad el fenómeno charlamos con Mariana Levy de La Podcast y Paula Giménez de Pernocte.

Durante el año 2017 las integrantes del programa Nos Quemaron Por Brujas, un programa feminista que comenzó en el 2012, realizaron un monitoreo de medios. Los resultados fueron desalentadores. En las radios argentinas pueden pasar 50 minutos sin que se escuche la voz de una mujer. O programas enteros sin que una mujer opine sobre economía o política. Entre las 6 y las 10 de la mañana, en AM y FM se escuchan sobre todo voces de varones: el 69% de los programas son conducidos por hombres, en tanto que ellas ocupan mayoritariamente el rol de locutoras (un 82%). En pocas palabras #FaltamosEnLaRadio.

Ante esta realidad vale la pregunta ¿cómo es la situación de las mujeres o disidencias sexuales en la industria del podcasting? Para comprender los desafíos que nos presenta el medio charlamos con Mariana Levy, de La Podcast, y Paula Giménez, de Pernocte.

faltamos en la radio

Entrevista con Mariana Levy de La Podcast

Mariana Levy es actriz, guionista, docente y co-conductora, junto a Gustavo Casals, de La Podcast. Un programa donde hablan de series de todas las épocas, se pelean, hacen teoría e historia. Su idea es hacerlo con un punto de vista ligeramente feminista y de cultura de diversidad sexual (LGBTTTIQ) y eso los diferencia.

¿Por qué hacer podcast? ¿Qué beneficios encuentras en este formato?

En principio yo soy muy consumidora de podcasts, además me gusta hablar, entonces creo que las condiciones eran las ideales para pensar en producir mi propio podcast. Por otra parte sentía que era necesario hablar de series o de cine desde una mirada feminista. Estaba cansada del discurso heteronormativo y misógino de la crítica, en principio argentina, que en ese momento (año 2013) estaba instalada desde una perspectiva completamente masculina. Eso me hizo pensar en todas las cosas que no se estaban viendo o al menos diciendo. Me refiero a las críticas que evalúan el trabajo de las actrices por su apariencia física; por la ropa que llevan, o que no llevan puesta en pantalla; o incluso por sus vínculos afectivos.

Te doy un ejemplo reciente. Una entrevista realizada por Diego Batlle a la actriz Dolores Fonzi, publicada como nota de tapa del suplemento de espectáculos del diario La Nación sobre el estreno de la película La cordillera dirigida por Santiago Mitre.

En esta entrevista, se presenta a Dolores Fonzi, coprotagonista de la película, como la pareja del director. Es decir, lo destacable de una actriz que tiene una carrera de años, una trayectoria en el medio, es que es la novia de Santiago Mitre. ¿Qué estamos diciendo con eso? Me parece denigrante y estigmatizante.

la podcast

¿Asumir esta perspectiva les ha traído dificultades?

Dificultades no, pero la verdad es que nunca hemos intentado formar parte de un medio masivo. Ahí sí se nos podría haber generado alguna complicación. Con Gustavo trabajamos cien por ciento de manera independiente y por decisión, porque justamente tenemos ganas de decir lo que pensamos sin restricciones.

Ahora, trabajar de forma independiente tiene sus beneficios y también sus obstáculos. Quienes hacemos La Podcast grabamos de manera casera, el sonido es mejor que en nuestras primeras temporadas pero no tiene la calidad que implica grabar en estudio. La periodicidad de la publicación de los episodios ha variado a lo largo de los años. No tenemos la posibilidad de producir contenidos de manera regular y estructurada porque cada uno/a tiene sus compromisos laborales y quizás no contamos con la disponibilidad para grabar semanalmente. Además, no escribimos guiones y la duración de cada capítulo es de una hora y media en promedio, aunque hemos producido episodios de tres horas, cuando los temas lo han requerido.

Entonces, la nuestra es también una postura de producción independiente y eso tiene sus pros y sus contras. Creo que asumir una línea editorial de estas características implica llegar a un cierto público y a otro no. Hemos recibido mensajes hermosos de oyentes que han incursionado en nuestro podcast para conocer el mundo de las series y luego de un tiempo de escucharnos han decidido sumarse a la causa feminista. Incluso se han contactado con nosotros/as para hacernos comentarios sobre las posturas machistas de ciertos críticos de cine. La verdad es que tengo más buenas experiencias que malas, pero si te tuviera que definir cuál es el mayor obstáculo que tenemos en La Podcast creo que la respuesta sin lugar a dudas es que hay gente que todavía no nos escucha.

¿Sientes que hay diferencias concretas con otros medios como la prensa escrita o la televisión?

Yo siento que la diferencia con la televisión es que al menos en el podcast no nos pueden mostrar desnudas o con escotes pronunciados. En definitiva: que no pueden aprovechar nuestra imagen para vender. Sin embargo, un aspecto que tiene el ámbito del podcast o la radio y que no se ve en otros medios es el tema del timbre de la voz. Hay un prejuicio de que las mujeres tenemos voces más estridentes y que por ende es más agradable escuchar voces masculinas. Yo creo que esto forma parte de los desafíos que tenemos como sociedad para deconstruir ciertos paradigmas y promover otros mensajes y no quedarnos con conceptos tan misóginos, naturalizados durante décadas.

¿Cómo se manifiesta la violencia en la industria del podcasting?

Creo que en la producción de contenidos y en la validación de mensajes misóginos. Es difícil que haya una situación de acoso en un podcast, al menos en Argentina, cuando por lo general los podcasts que se producen en nuestro país (salvo quizás el trabajo de Posta FM que tiene un perfil más comercial), son hechos entre amigas/os que se juntan para decir algo que sienten que no dice nadie. Muy distinto es cuando hay una relación de jerarquía en donde un jefe está por encima de una productora o locutora y los vínculos se establecen de otra forma.

¿Qué pasa con la diversidad sexual? ¿Están sus voces representadas en el ámbito del podcasting?

A ciencia cierta no lo sé. Tendería a pensar que no, pero me guio más por el sentido común que por datos concretos. Yo escucho muchos podcasts que hablan desde una perspectiva más diversa e inclusiva pero en general son en inglés y están producidos en Estado Unidos. A nivel local, lo único interesante que yo escuché es Pernocte pero siento que es una propuesta más teórica, informativa. A mí me engancha conocer las historias personales que hay detrás de cada relato. Conocer las historias de vida más que hablar de los grandes temas.

Otra opción es el podcast Del sofá a la cocina, un podcast español sobre cine y series conducido por Valentina Morillo y Daniel López López. Si bien no es estrictamente un programa que hable sobre diversidad, tiene una perspectiva interesante ya que sus conductores se definen como feministas. Pero la verdad es que no conozco ningún podcast en español producido por personas transgénero o travestis. Intuyo que las voces de las disidencias sexuales tampoco están representadas.

De acuerdo a la última Encuesta Pod realizada en 2017, las audiencias se dividen en un 76,35% escuchados por varones, un 23,07% por mujeres y el 0,58% restante prefiere no decirlo. ¿A qué se debe esto?

Me parece que esto tiene que ver con el componente tecnológico y como es el acceso de las mujeres a ese mundo. Muchas chicas creen que escuchar un podcast es complicado. Imagínate producirlo entonces. Otra lectura posible es que quizás no estamos produciendo podcast que les gusten.

Entrevista con Paula Giménez de Pernocte

Por su parte, Paula Giménez, quien se define como “periodista, diversa y feminista”, conduce Pernocte. Un programa que relata historias de sexualidad para romper tabúes y prejuicios.

¿Cómo surge Pernocte?

Pernocte surge porque en Diario Registrado, donde trabajo, tenía un suplemento sobre sexualidad llamado Erotismo. Ahí trataba de darle una vuelta de tuerca a la temática, hacerla más artística, más atractiva. Hablar de sexo con perspectiva de género y con mucha diversidad. En su momento el suplemento tenía mucha repercusión, uno de sus lectores era Luciano Banchero (socio fundador de Posta FM), al que le gustaba el trabajo que hacía allí. Me contactó y me propuso hacer un podcast sobre sexualidad. Yo nunca había hecho podcasts, sólo había visto un poco de radio en la facultad pero decidí subirme al tren y el resultado es muy gratificante.

En algunos ámbitos la sexualidad incomoda ¿Has recibido críticas por ser mujer y hablar sobre sexo?

En principio te diría que no. Pero es cierto que en mi círculo íntimo, la gente que conozco o los chicos con los que salgo, creen que soy una persona que no soy. Tengo que derribar un montón de prejuicios que la gente tiene sobre mí con respecto a mi trabajo. Se creen que porque una tiene un programa sobre sexualidad es una devora hombres, o que tiene que cumplir con distintas expectativas que en verdad no son necesariamente así. Y lo cierto es que hay tantas sexualidades como personas y yo no escapo a eso.

pernocte podcast

¿Has encontrado obstáculos para producir un podcast como Pernocte?

La verdad es que no, al contrario. De hecho, Posta FM es uno de los canales de podcasts que más presencia de mujeres tiene. Claro que esto no garantiza una mirada feminista o con perspectiva de género en los contenidos, pero es un dato importante. Podemos decir que las mujeres, aunque no nos percibamos como feministas, tenemos necesariamente una mirada distinta con respecto a todas las cuestiones porque partimos desde lugares distintos, porque vivimos dificultades diferentes en una sociedad en la que es bastante más difícil ser mujer que ser varón y donde claramente si formas parte de la diversidad sexual, los obstáculos son mucho mayores.

¿Cómo es la participación de las mujeres en los medios?

En periodismo hay más hombres que mujeres en casi todos los rubros. En este sentido, Posta FM es una excepción ya que hay más mujeres (52%) que varones (48%). En el medio gráfico también hay disparidad. En Diario Registrado somos 16 redactores de las cuales sólo 3 somos mujeres. En las radios más escuchadas pasa lo mismo. Esa es la norma. Si analizás la programación de Radio Metro, por poner un ejemplo, todas las principales caras son de varones. Detrás de bambalinas encontrás mujeres pero en los roles de producción o coordinación, las conductoras son menos. Los varones no tienen dificultad para acceder a los puestos de liderazgos en los medios masivos pero para nosotras sí es un obstáculo.

¿Es la industria del podcasting un lugar donde se nos da la posibilidad de alzar nuestras voces?

En Posta hay una inquietud de que las mujeres tengamos más participación. En los podcasts en general a nivel local esto no es así. Sin embargo, yo creo que las mujeres nos hemos apropiado del formato por diversos motivos. En primer lugar porque no se necesita que ningún director te apruebe. Armas tu equipo, grabas, editas y publicas tus contenidos. No representa ninguna dificultad técnica. Encuentras muchos podcasts grabados con celulares y/o equipos accesibles. Además, me parece que las mujeres tenemos muchas cosas para decir, ese es el principal motor para producir y el que nos lleva a conquistar este medio, estos espacios.

Nosotras, las podcasteras

Lo expuesto por las entrevistadas nos lleva al estudio cuantitativo que realicé 2017 –y sigue vigente– donde mencionaba que el hecho de que existan mujeres en los medios no nos garantiza que se genere un discurso positivo sin reproducir estereotipos de género. Mucho menos que se incluya una perspectiva feminista en la producción de contenidos. Sin embargo lo que parece claro es que sin mujeres en la radio, podcasts, diarios o programas de tv, existen muchos temas sin abordar. Por eso es fundamental promover nuestra participación y luchar para lograrlo.

Charlando con Paula y Mariana comprendí que la violencia machista es estructural. Por ello es muy difícil que los medios estén ajenos a ella y no la reproduzcan. Las mujeres hemos encontrado en el podcast una forma independiente de producir: sin restricciones, sin censuras. Ahora nos queda el desafío de marcar agenda y avanzar en la producción de contenidos equitativos que incluyan diversas miradas. Ni más, ni menos.