Informe #NiUnaMenos: el problema social de los femicidios en Argentina

Durante los últimos meses, la palabra femicidio es recurrente en las noticias. Es el concepto que define al asesinato de mujeres por violencia sexista, ejercida por hombres que consideran a las mujeres como si fueran su propiedad. Sin embargo no se trata de un concepto de moda: hoy se nombra como corresponde lo que antes se ocultaba o, peor aún, ni se veía.

Estos episodios de violencia se sostienen en la cultura machista que predomina en nuestra sociedad. La asociación civil “La Casa del Encuentro” los releva desde 2008. Esta organización es la única institución que tiene un registro de los femicidios en Argentina. Trabaja rastreando diariamente estos crímenes en las noticias y cada año publican los datos en un informe. Esta tarea  ha sido fundamental para conocer la problemática ante la ausencia de un registro oficial del Estado.

Fabiana Túñez, directora ejecutiva de “La Casa del Encuentro”, es una de las referentes de esta tarea. Mujeres Urbanas conversó con ella acerca de este fenómeno:

“Cada 30 horas, una mujer es asesinada por violencia de género en Argentina”, señala Fabiana para dar cuenta de la gravedad del problema.

  • El femicidio en los medios

En los últimos años han aparecido cada vez más casos de femicidios en los medios de comunicación. En principio esto es un avance: ahora es noticia algo que antes estaba oculto. Se amplía el debate. La ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, número 26.485, ayudó en este sentido, porque intenta superar una mirada que relegaba la violencia hacia las mujeres al ámbito doméstico y privado.

-En los últimos años, ¿hay un crecimiento del problema o hay un tratamiento mediático acorde, que empezó a enmarcar los casos como violencia de género en lugar de mostrarlos como amores trágicos?

-Es una combinación. Se empezó a visibilizar la problemática en un contexto de violencia de género, no como un tema aislado, no como crímenes pasionales. Por otro lado también es cierto que los índices no disminuyen. Con lo cual estamos en una mujer asesinada cada 30 horas en nuestro país por violencia de género.

El último informe de La Casa del Encuentro contabilizó 277 femicidios durante 2014. Este reporte muestra un incremento de casos a través de los años.

Otro de los índices que elabora la organización son los femicidios vinculados, es decir aquellos asesinatos que los hombres realizan sobre otros miembros del grupo familiar de la mujer con el fin de ejercer su dominación. En esta categoría, creada por La Casa del Encuentro, se contabilizó otras 29 víctimas fatales durante 2014.

Producto de los 277 femicidios, 330 hijas e hijos han quedado sin madre.

Sin embargo los femicidios no siempre se analizan con el cuidado que merecen. Muchas veces se hace hincapié en las características de la mujer, su vestimenta, sus actitudes, como si eso fuera una justificación para el crimen. Lo mismo sucede cuando se pone énfasis en cómo fue asesinada, en lugar de hacer foco en la violencia de género. Esto revictimiza a la persona agredida. Se pierde el sentido de lo que sucede, que es la expresión más extrema de la violencia machista.

Algunos casos han tenido mucha repercusión y aún perduran en la memoria: Wanda Taddei, Melina Romero, Ángeles Rawson, Claudia Schaefer, entre otros. Sucede también que en los últimos meses se registraron femicidios en la vía pública, no sólo en lugares privados, sino a la vista de todos.

-¿Por qué hay algunos femicidios que tienen más impacto, o son más resonantes en los medios?

-Yo creo que es una sumatoria de cuestiones. El crimen de Chiara (Páez), la chiquita de 14 años, fue la gota que rebalsó el vaso. Se dieron una serie de femicidios que ocurrieron en la vía pública, a la luz del día o durante la noche delante de un montón de gente. Lamentablemente día a día vamos asistiendo a diferentes femicidios y creo que el crimen de Chiara fue el detonante porque estamos viendo claramente como un adolescente termina asesinando a una niña con la misma ideología por la que se matan mujeres adultas. Creo que ese fue el detonante social.

-¿Se incrementó el número de víctimas menores?

-En estos siete años, sobre un total de 1808 mujeres y niñas que fueron asesinadas, 145 víctimas van desde los 13 a los 17 años.

Fabiana es exacta con los números registrados en el observatorio. Su precisión y determinación dejan claro que más allá de la edad de las víctimas, el problema es grave. Y generó que miles de personas se hayan organizado para estar en la Plaza Congreso el 3 de junio de este año y decir #NiUnaMenos. El reclamo se extiendió a las capitales provinciales y otras ciudades.

  • La situación en la región

Esta problemática no afecta solamente a nuestro país. Tanto el registro de femicidios como las políticas inconsistentes que los abordan es un contexto general de América latina. Mujeres Urbanas consultó si desde La Casa del Encuentro tienen conocimiento de la situación en el continente.

-¿Cómo estamos en Argentina en relación a lo que sucede en otros países?

-Pasa lo mismo que acá: las estadísticas son muy erráticas y no hay demasiados registros oficiales. Sí podemos decir que México lidera el ranking de femicidios en América latina y que nosotros estaríamos en el quinto o sexto lugar.

La agencia de noticias AFP divulgó una infografía que demuestra lo que Fabiana menciona: los números de femicidios son contabilizados por organizaciones particulares y no están actualizados o sistematizados. Aún así, Brasil y México son los países que tienen la mayor incidencia de asesinatos a mujeres por violencia de género. Argentina aparece tercera junto a Ecuador. Más atrás Uruguay, Perú, Colombia y Chile.

  • Femicidio o feminicidio

En otros países también se adopta el concepto feminicidio, que denomina el mismo problema. Sin embargo, la diferencia radica en las acciones que se llevan adelante para erradicar esta violencia. La Casa del Encuentro menciona que para Argentina corresponde utilizar el concepto femicidio.

-¿En qué consiste esta diferencia y por qué se aplica esa categoría para nuestro país?

-Tiene que ver  fundamentalmente con la actitud del Estado frente a la violencia de género y a los femicidios en particular. Qué país va generando estándares legales y profundización de su política pública y qué países terminan siendo cómplices por acción u omisión. Para nosotras en Argentina es femicidio, porque si bien faltan muchas cosas, la realidad es que se han dado diferentes pasos y firmas de pactos y convenciones internacionales que marcan claramente que el país está comprometido en la lucha contra la violencia de género, aunque todavía es insuficiente.

  • Políticas contra la violencia en Argentina

-¿Qué aspectos deben mejorarse de las políticas existentes?

-Fundamentalmente se tiene que poner en vigencia y reglamentar el artículo de la ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres que habla del Plan Nacional para la Erradicación de la Violencia de Género, con programas de asistencia directa a las víctimas, con campañas de prevención, sensibilización e información, y capacitación para todos los sectores que intervienen en la atención a víctimas de violencia de género.

Fabiana acepta que el Estado comenzó a hacerse cargo del problema, que hay políticas públicas que apuntan a su tratamiento, aunque todavía queda mucho por transformar. Según un informe recientemente difundido por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) y Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLa), la ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres sufre una implementación muy débil. “A seis años de aprobación de la ley (…) nos encontramos ante un panorama poco alentador”, manifiesta el documento, un análisis de algunos aspectos centrales de la ley y su aplicación. Poco presupuesto, medidas dispares en las distintas provincias y un sistema judicial no preparado para la atención de las víctimas hacen que difícilmente se logre “combatir las distintas violencias que sufrimos las mujeres si no tenemos un Estado presente, que asuma la responsabilidad que le cabe, tanto en la promoción, reconocimiento y protección de los derechos humanos como en la ejecución de políticas públicas tendientes a garantizarlos”, según el estudio.

-Y a lo largo de nuestro país, ¿ven diferencias en algunas regiones o provincias?

-La realidad es que nuestras provincias tienen mucha variación en función de la cantidad de habitantes que tiene cada una. El año pasado, sobre los 277 femicidios, 91 se produjeron en la provincia de Buenos Aires, que obviamente es la provincia con mayor densidad de población, pero tenemos el caso de Salta que tuvo 21 femicidios con un porcentaje menor de población.

Salta y Córdoba tienen una proporción mayor de femicidios en función a su cantidad de habitantes. Eso sí, hay una certeza que emerge del informe: “Tenemos femicidios en todas las provincias”, asegura Fabiana.