El tiempo corre y el reloj biológico también ¿Hasta cuándo voy a ser fértil?

mujer en anden de tren

Tanto para decidir que no queremos ser madres o que sí, o que queremos ¡quedar embarazadas ya!, nuestra edad es un factor clave a la hora de proyectar nuestro futuro. En el caso de querer transitar por un embarazo, además de tener como límite biológico la menopausia, también debemos considerar la edad de nuestros óvulos.

¿Qué edad tienen mis óvulos? La respuesta es simple: la misma que nosotras, ya que todos nuestros óvulos se forman en nuestro cuerpo desde antes de nuestro nacimiento. Como nos explica la investigadora en genética del centro de tratamientos de reproducción asistida Reprotec, Noelia Cabral, a diferencia de los varones, cuyos espermatozoides se generan de manera continua desde su adolescencia, las mujeres nacemos con cerca de unos 2 millones de óvulos y esta cantidad se reduce a 400 mil en la pubertad. Todos los óvulos se mantienen en estado latente, esperando a ser ovulados en algún mes del periodo reproductivo. En consecuencia, están expuestos a todos los agentes externos que nuestro cuerpo recibe: medicamentos, radiaciones, enfermedades, entre otros factores. Con el tiempo, todos sus componentes se van deteriorando y tiene más riesgo de fallar debido a estos defectos. Cuantos más años, más probabilidad de fallas y como consecuencia hay menos chances de embarazo y más riesgo de aborto natural.

Durante el periodo reproductivo —desde los 12 hasta los 50 años aproximadamente— sólo se ovulan unos 500 en total. Realmente muy pocos, pero se suponen que son los mejores y con buenas chances de ser fecundados.

Sobre si existe una edad óptima para quedar embarazada, se considera que la edad más fértil de una mujer es alrededor de los 20 años, pero la edad para la maternidad no sólo se relaciona a lo biológico, también dependen de variables sociales y culturales como el hecho de estar o no en pareja, la posición económica, el tiempo dedicado a los estudios, a una carrera profesional, entre otros motivos personales.

A medida que aumenta la edad, el decline en la fertilidad se vuelve tan marcado que las parejas pueden llegar a necesitar de procedimientos de medicina reproductiva y/o fertilización in vitro para lograr un embarazo. Este decline en la fertilidad es particularmente marcado después de los 35 años, donde la probabilidad de embarazo es de apenas un 10% por mes, mientras que después de los 40 años esta probabilidad desciende a menos del 5%.

¿Cuáles son los riesgos si me embarazo luego de los 35 años? Conforme pasan los años, además de la cantidad, disminuye significativamente la calidad de los óvulos. En consecuencia, aumenta la aparición de enfermedades genéticas y cromosómicas en el o la bebé (principalmente Síndrome de Down). Esto puede llevar a fallas reiteradas de fecundación o inclusive abortos espontáneos recurrentes. La disminución en el potencial reproductivo se manifiesta primeramente como baja tasa de fecundación y mayor tiempo para lograr un embarazo.

Existen estudios de diagnóstico y/o tratamiento preventivo, por ejemplo, mediante un simple análisis de sangre puede medirse la reserva ovárica, es decir, el número de óvulos presentes en los ovarios —se mide el nivel de hormona Antimülleriana (HAM) y la hormona Folículo estimulante (FSH)—. Este estudio se complementa al control ecográfico para el contaje de folículos al inicio del ciclo. De este modo se puede conocer la reserva de óvulos y actuar en consecuencia. Se ha demostrado que a la edad de 30 años sólo el 12% de la reserva ovárica está presente en la mayoría delas mujeres y al llegar a los 40 años sólo cuentan con el 3% de esta reserva. Es importante controlarse periódicamente los perfiles hormonales, especialmente FSH, LH y Estradiol, y realizarse una exploración ecográfica de los ovarios para descartar cualquier tipo de anomalía que ponga en riesgo su funcionalidad.

Otra opción, actualmente muy difundida, es vitrificar (congelar) los óvulos, preservando la calidad de los mismos hasta el momento en que se decida usarlos. Si bien permite postergar la maternidad más allá de los 40 años, tiene sus limitaciones y debe ser consultado en profundidad con un especialista.