“Con vos no discuto” y otros golpes emocionales que nos van desarmando

Con comentarios que desvalorizan se va desarmando la fortaleza del ser mismo de la persona agredida, comienza a perder de vista quién verdaderamente es. Elisa Mottini explica en esta entrevista cómo se desarrolla, por qué y cómo frenar la violencia psicológica.

violencia psicologica foto pexel

«Con vos no discuto». «Vos no sabés lo que estás diciendo». «¡Vos no sabes nada!». «Vos estás loca». «Vos necesitas un tratamiento». «Andá a hacerte ver, vos tenés un problema psiquiátrico».

En la Ley de Protección Integral a las Mujeres, Ley 26.485, se define a la violencia contra las mujeres y se resalta que tiene varias dimensiones, las agresiones no son solo los golpes físicos, existen distintos tipos de violencia que, en los hechos, se dan de manera conjunta. La violencia psicológica es un tipo de violencia que se expresa con palabras y gestos que suelen ser difíciles de detectar como agresiones, pero que tienen efectos graves sobre la salud de las mujeres. Entrevistamos a la licenciada Elisa Mottini especializada en violencia familiar, explica de forma clara y contundente qué es la violencia psicológica, qué consecuencias tiene para la salud y cómo percibirla. Mottini forma parte del Comité contra la Violencia del Hospital Álvarez, donde coordina un grupo de mujeres que atravesaron por situaciones de violencia y también es parte del Equipo Interdisciplinario de Violencia y del Programa Sordas sin Violencia. 

¿De qué hablamos cuando hablamos de violencia psicológica? ¿Qué significa esto? 

Cuando hablamos de violencia es interesante, cada vez tenemos más conciencia de lo que es la violencia psicológica. Hace unos años atrás se veía más que nada el golpe físico, y hoy hay un cambio de paradigma que se está dando desde los movimientos sociales, desde la juventud, desde el Ni Una Menos. ¡Hay una conciencia social que estuvimos deseandola durante tanto tiempo y trabajando para que ocurra! Donde la gente ya identifica que no solamente el golpe es físico, sino que hay golpes emocionales: palabras que dejan huellas en el psiquismo, en las emociones, y que realmente, cuando se perpetúan en el tiempo, modifican lo que la misma persona ve o entiende de sí misma. Comienza a perder de vista a quien verdaderamente es

¿Cómo suele darse este desgaste emocional?

Una de las características de la violencia psicológica es que se va repitiendo a lo largo del tiempo y que va creciendo en intensidad. Es decir, puede comenzar de una manera muy delicada, muy sutil, con un insulto o con una falta de registro: «No te registro», «No discuto», con un silencio, con un «No me importa lo que está diciendo ahora» o «Bueno, esto que vos decís a mí no me interesa, no vale la pena escucharte a vos siempre», «Siempre lo mismo». «Vos no sabés lo que estás diciendo», «¡Vos no sabes nada!».

Ves como va in crescendo, como yo lo estoy mencionando. Inclusive cada vez voy como apostando más fuerte a desvalorizar a la otra persona con los comentarios. Este in crescendo va desactivando, desarmando la fortaleza del ser mismo de la persona. 

Este tipo de relación asimétrica donde hay violencia psicológica, ¿por qué se da en las parejas?

Esto está instalado tanto en el hombre como en la mujer, porque es cultural. Es decir el hombre cumple su rol asignado por la sociedad, cree que debe debe ser el conductor de la pareja, debe ser el que finalmente dice la última palabra, el que tiene que conducir en esta familia o a esta pareja. Todo esto va haciendo que los roles no vayan siendo equitativos y se vaya ejerciendo un poder sobre, es decir, se domine a través de estas conductas a la otra persona. Esto implica que vaya perdiendo valor la opinión, se doblegue a la otra persona a la opinión de uno a otro. Y todo esto va afectando psicológicamente a la persona. 

Por eso nosotros decimos que muchas veces las tildan de locas a las mujeres víctimas de violencia. «Vos estás loca», «Vos necesitas un tratamiento». «Andá a hacerte ver, vos tenés un problema psiquiátrico». Y nosotras sabemos perfectamente que la violencia no es una enfermedad, pero sí produce enfermedad. 

¿Qué tipo de enfermedad produce la violencia? 

Estar expuesto a situaciones de violencia durante tiempos prolongados, de forma cada vez más fuertes, produce un deterioro cognitivo, un deterioro psicológico, un deterioro en el psiquismo de la persona, de la mujer. La mayor afectada por violencia es la mujer, según las estadísticas es la que más sufre violencia. 

Hice una investigación sobre los grupos de mujeres que atendemos (en el Hospital Álvarez de Buenos Aires) durante los años 2014, 2015 y 2016: un trabajo de campo, sobre la experiencia que yo tenía con mujeres reales que habían atravesado estas situaciones, que yo las conocía, que estaban en tratamiento en los grupos que yo co-coordinaba con una colega y nos dieron resultados impresionantes.

El 97% de las mujeres estaban en tratamiento psicológico o psiquiátrico previo, tomaban medicación psiquiátrica. Ya sea por administración a partir de un profesional -en algún momento hicieron una consulta psiquiátrica- o también porque luego fueron autoadministrando: quedaron resabios de decir «Bueno, puedo tomar esto, me auto medico», «No puedo dormir, tomo esto», «Me siento ansiosa, tomo tal otra cosa que ya me habían medicado»… Es impresionante que un 97 por ciento de mujeres que buscan ayuda contra la violencia estén medicadas. 

Y ¿esto sería tapar los síntomas que genera esa situación tensa? O sea, si les duele la cabeza o se sienten con el autoestima bajo, toman algún medicamento en lugar de transformar esa realidad que las está afectando negativamente…

Exactamente, tratan de acomodarse porque está tan normalizado (el maltrato). Tratan de acomodarse y piensan que en realidad son ellas las que están fallando. Es increíble, porque si hay algo característico de la violencia es que produce siempre un daño. El daño que la violencia produce trae múltiples enfermedades, no solamente psicológicas o psiquiátricas, enfermedades en la salud física, en la salud integral de la mujer. 

Nosotros podemos ver mujeres con cantidad de enfermedades físicas que, cuando las entrevistás y hablás acerca de este tema, del daño que se ha ocasionado en su salud física, ellas nunca habían registrado que toda esta cantidad de enfermedades tenían que ver con la violencia. Han hecho múltiples consultas médicas, empezando por dolores de estómago, dolores de cabeza, dolores musculares. Y problemas mucho más graves, porque sabemos que la violencia cuando se cronifica comienza a traer enfermedades que a veces también son crónicas: disminución de capacidades, discapacidades y riesgo de vida. 

O sea, si no se detiene a tiempo, la violencia lleva hasta la muerte. Por eso es fundamental ir tomando conciencia y poder siempre pedir ayuda lo antes posible.