8 de Marzo: paramos, gritamos, bailamos y avanzamos

Paro de Mujeres, 8 de Marzo de 2017. Foto: Pamela Salgado para Mujeres Urbanas.

Paro de Mujeres. Foto: Pamela Salgado para Mujeres Urbanas

El #8M no fue un 8 de Marzo común y corriente, las mujeres organizadas crearon las condiciones para que una vez más la lucha contra el partriarcado se haga oír, pararon contra la violencia física, sexual, psicológica, económica y simbólica que día a día tienen que padecer en la calle, en los trabajos y en su vida cotidiana. La marcha comenzó en el Congreso y finalizó en la Plaza de Mayo, mujeres por doquier con sus diferentes insignias unidas. Abuelas, hijas y nietas todas luchando por la misma causa en distintos puntos del país y en varios países del globo terráqueo con el lema “Mujeres del mundo unidas”.

Fue un día para decir BASTA! a lo que ya no queremos, para que el mundo se dé cuenta que el Día de la Mujer no es un día para que recibamos regalos sino que es un día para que luchemos TODAS JUNTAS por nuestros derechos, para reivindicar la figura de la mujer, para que se entienda que “Si paramos las mujeres, para el mundo”.

Paro de Mujeres. Foto: Pamela Salgado para Mujeres Urbanas

Paro de Mujeres. Foto: Pamela Salgado para Mujeres Urbanas

La concentración comenzó alrededor de las 17 horas. De a poco se podían distinguir las distintas organizaciones y grupos de mujeres con sus carteles, banderas, colores, pintadas sobre el cuerpo, pañuelos en la cabeza y remeras características. Se hicieron presentes los tambores y las bailarinas con sus danzas. Sobre la Avenida 9 de Julio, una puesta en escena teatral que simbolizaba a través de diferentes personajes el acoso callejero, la trata de personas, el trabajo esclavo y la violencia obstétrica. Un globo terráqueo inflable se movía de un lado al otro: en el camino mujeres haciendo pintadas con stencil en el asfalto. Un coche de la Policía intentó atravesar la marcha apagando con su sirena el color y sonido de la protesta, pero una chica con un cartel con la cara de Milagros Sala se puso enfrente, los colores de las luces del vehículo iluminaban el rostro hasta que apagaron sus sirenas y la marcha continúo pacíficamente.

Paro de Mujeres. Foto: Pamela Salgado para Mujeres Urbanas

Paro de Mujeres. Foto: Pamela Salgado para Mujeres Urbanas

Por donde se mire se encontraba una frase en papel, en el piso, en las paredes o sobre el cuerpo de una mujer, se podían observar madres amamantando a sus bebés y marchando, niñas con carteles “No soy una princesa soy una guerrera”, mujeres mayores con bastón, algunos hombres también estaban presentes con carteles. Caminamos varias cuadras éramos tantas que las calles paralelas también se hacían eco de los extensos gritos de unión y de denuncia de las injusticias que nos hermanan.

Hubo una gran cantidad y diversidad de consignas. En varios carteles se leía “Ni una menos” con frases contundentes: “Hay un femicidio cada 24 horas”, “El Estado es cómplice de los femicidios”. También estaban presentes los carteles de “Aborto Legal YA”, “Aborto luego existo”, “Misoprostol libre” como reclamo fuerte al gobierno por sus políticas públicas en salud y al Congreso para que se legalice el aborto y que haya acceso seguro y gratuito. El 8 de marzo se exigió respeto “Acá está la concha de tu hermana y la puta que te parió exigiendo respeto”, “Que se acabe el machismo”, que podamos caminar tranquilas por la calle, “Mi cuerpo no pide tu opinión”. Que se reconozca que existimos como humanidad gracias al trabajo de parto de una mujer: “Yo no nací de tus costillas, vos naciste de mi útero”. Además se dejó en claro que “Acá están los ovarios que la CGT no tiene” haciendo hincapié en el paro que los trabajadores solicitan por los despidos y suspensiones a la Confederación General del Trabajo y que los dirigentes aún no llevaron a cabo. Al entrar a la Plaza de Mayo se escuchaba “El Paro a Macri se lo hicimos las mujeres”.

Paro de Mujeres. Foto: Pamela Salgado para Mujeres Urbanas

Paro de Mujeres. Foto: Pamela Salgado para Mujeres Urbanas

Sí, es verdad no se festejaba nada, fue un día de lucha porque “Vivas y libres nos queremos”. Sin embargo, la energía femenina hizo que sea un día festivo, de unión entre mujeres, un grito de acá estamos de pie, de ritmo, color y movimiento. En el aire había muchas mariposas que acompañando la marcha se posaban en carteles y banderas, en la tierra los diferentes colores en los cuerpos, tonalidades en los cabellos y la piel, las variedades de rostros, las bocas siempre alertas y las miradas luminosas de todas las mujeres presentes mostraron que con ovarios se puede llegar muy lejos porque “Ni la mujer ni la tierra somos territorio de conquista”.

Volví a casa y estaban diciendo en la TV que toda esa magia era pura vergüenza. La pregunta era dónde estaba la Policía y por qué no había mujeres detenidas si habían hecho un fogón y tirado piedras en la Catedral, el show de la pantalla se hacía presente. La historia que queremos contar y cómo la queremos contar depende de nosotras mismas.